sábado, 16 de junio de 2012

Pequeña encrucijada temporal.

Escribir una novela larga es un proceso tan maravilloso como complicado. He llegado a un momento crucial, un momento en el que he de avanzar en el tiempo aun a peligro de ir demasiado rápido, pero si no salto, corro el riesgo de pasarme de rosca y hacer una novela de dimensiones sobrehumanas. Son ya 110.000 palabras y todavía me queda bastante que contar.

Tal es mi pánico a excederme, que me he puesto un límite: las 200.000 palabras. Ya os contaré cómo voy arreglando los desaguisados. Cada vez más, es una historia de amor, tanto humano, como literario.

También el surrealismo sigue apareciendo de vez en cuando. Y no cuento más :)

2 comentarios:

  1. Cuanta todo lo que tengas que contar. Luego el trabajo de corrección será eterno y dificil, pero más enriquecedor

    Un saludo.
    Te esperamos en www.atendiendoarazones.com. Lea, escriba, sueñe y disfrute de la literatura

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  2. Gracias por pasarte por aquí, Juan. Por supuesto, que sea la historia la que determine su extensión, pero bueno, intentaré no excederme, que 200.000 palabras dan un tocho de dimensiones considerables.

    Me paso por el blog. Un saludo :)

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