martes, 29 de enero de 2013

Maestros.

Cualquier escritor que se precie (incluso los demás, también) debe poder citar unas influencias, ciertas referencias de dónde proviene su particular visión de la literatura, su forma de expresarse, de colocar comas aquí y allá, de utilizar más o menos vocabulario. Esas cosas.

Los mías son diversas, tanto que me considero un juntaletras ecléctico. Sin embargo, en la base de mi narrativa hay una serie de maestros que han aportado varios granos de arena más: Julio Verne, William Faulkner, Chéjov (feliz cumpleaños, por cierto) y, sobre todo, los autores sudamericanos del llamado Boom. García Márquez, Jorge Luis Borges (lo meto también) y Onetti. Esos tres principalmente. Hoy, para darle sentido pleno a esta entrada, voy a rescatar el decálogo que escribió este último para orientar al aspirante a escritor. Es el siguiente:



1. No busquen ser originales. El ser distinto es inevitable cuando uno no se preocupa de serlo.

2. No intenten deslumbrar al burgués. Ya no resulta. Éste sólo se asusta cuando le amenazan el bolsillo.

3. No traten de complicar al lector, ni buscar ni reclamar su ayuda.

4. No escriban jamás pensando en la crítica, en los amigos o parientes, en la dulce novia o esposa. Ni siquiera en el lector hipotético.

5. No sacrifiquen la sinceridad literaria a nada. Ni a la política ni al triunfo. Escriban siempre para ese otro, silencioso e implacable, que llevamos dentro y no es posible engañar.

6. No sigan modas, abjuren del maestro sagrado antes del tercer canto del gallo.

7. No se limiten a leer los libros ya consagrados. Proust y Joyce fueron despreciados cuando asomaron la nariz, hoy son genios.

8. No olviden la frase, justamente famosa: 2 más dos son cuatro; pero ¿y si fueran 5?

9. No desdeñen temas con extraña narrativa, cualquiera sea su origen. Roben si es necesario.

10. No olviden que Hemingway escribió: "Incluso di lecturas de los trozos ya listos de mi novela, que viene a ser lo más bajo en que un escritor puede caer."

Un abrazo, blogonautas ;)

domingo, 27 de enero de 2013

Primera crítica negativa.



¡Buenos días de domingo! Hoy me he levantado con la primera crítica negativa hacia Las mariposas aletean tres veces al atardecer. Es escueta, directa y clara. Nada que añadir por mi parte. Eso sí, me hubiese gustado conocer los motivos. Ahí os la dejo:
he intentado en varias ocasiones comenzar a leerlo, pero por mas esfuerzos que he hecho me resulta imposible leer algo tan pesimo como este "libro".
Es de un tal marchena. Lo ha escrito directamente en Amazon.

Por otro lado, me he propuesto recuperar mi ritmo habitual de escritura, que llevo ya un par de meses de asueto -a excepción de algún relato suelto-. Creo que es hora de terminar mi etapa lectora. Llevo un mes leyendo novelas de forma enfermiza.

Necesito recuperar la pluma. O el teclado, más bien.

Un abrazo, blogonautas ;)

sábado, 26 de enero de 2013

Regalo de aniversario.

Prometí hacer un regalo con motivo del primer aniversario del blog. Ya lo tengo a punto. Desde hoy hasta el mes de marzo, Ciudad de Piedra pasa a valer un mísero euro. Una novela de cuatrocientas nueve páginas por lo que vale un café. Creo que ya no quedan excusas.



Quién sabe, quizá dentro de un par de meses soy famoso y mis novelas valen mucho más caras :) El caso es que tarde o temprano acabaréis leyendo El sueño de la mariposa. Ésa os va a encantar. Prometido.

Un abrazo, blogonautas.

martes, 22 de enero de 2013

Cambio de tercio.

Hoy vengo con una reseña -¡la primera!- de Ciudad de Piedra. La valoración en Amazon es de tres estrellas sobre cinco. Es decir, positiva pero con sus cosas malas. El usuario en cuestión es Luis (a quien le agradezco enormemente su tiempo e interés). Os dejo su reseña tal cual, extraída del espacio de la novela en Amazon.
A pesar de no ser propio de mi generación siempre me ha gustado mucho el cine negro. Recuerdo la escena de Perdición (Double Indemnity) de cómo Barbara Stanwyck seduce a un incauto Fred MacMurray a la par que nos seduce y nos atrapa en igual medida. Y esa es la esencia de unos buenos personajes que te interesen, que te involucres en su historia, como de forma magistral retrataba Bill Wilder. Y creo que es una de las aspiraciones del autor.
En la novela de Raúl Frías los personajes están muy mediatizados por sus vivencias y gustos literarios y cinematográficos. Incluso el propio nombre del protagonista Gabriel Dumas. Y en un pasaje de la novela un interlocutor lo confunde con Alejandro Dumas. Como para enfatizar las fuentes en las que se va a inspirar el relato. Gabriel no pretende ser Alejandro. 

La historia arranca con una presentación muy clásica. Un escenario de un supuesto crimen. Han asesinado a Giorgio Musca, pero no hay cadáver, sólo evidencias que así ha sido. Por supuesto, no puede faltar la bella y desconsolada mujer que no se explica lo sucedido. En toda esta vorágine y como por casualidad se cuela el protagonista, Gabriel dumas, presentado como caballero de fortuna. Un término o definición ya de por sí, muy anacrónico.
La trama se va complicando a la par que se van presentando diferentes personajes que nos van aclarando poco a poco a lo que se va enfrentar el protagonista. Nada menos que a encontrar el Santo Grial y unos malvados templarios que parecen no quererle bien.
Las alusiones literarias son continuas, tal vez demasiadas. En un punto de la historia nos lleva de forma directa al mundo de Emilio Salgari y al género de aventuras, en principio muy alejado al policiaco.
En la investigación se le cruza de forma insistente un joven y bella mujer que aparece y desaparece de forma repetida. Dándole cierto toque de misterio, al no saber sus intenciones, aunque se intuyen son benévolas para Dumas. 
El autor cambia de forma intencionada de género la historia y lo que parecía una novela policíaca se convierte en una novela de género fantástico con la inclusión de la Atlántida y un viaje que evoca de forma explícita a Julio Verne o de forma implícita un desenlace al estilo H. Rider Haggard. 
Por tanto estamos ante una obra llena de citas implícitas y explicitas de los gustos del autor en lo referente a la literatura y al cine. Unos personajes bastante ricos en matices que hacen que nos gusten o los odiemos según nuestras apetencias. 
En relación a la trama. Ciertamente es el punto débil de la novela al estar carente de cualquier originalidad y ser muy previsible en su desarrollo. Tal vez, lastrado por una excesiva influencia literaria que nos impide ver una verdadera capacidad de invención que, sin duda, tiene el autor.
Sin embargo, hay pasajes en la novelas de bastante mérito y muy cinematográficos. Además de tener un estilo muy pulcro, clásico y escrito con gran profesionalidad. 
En conclusión, me ha parecido un libro muy entretenido, pero nada original que se equivoca al hacerlo demasiado fantástico y que acaba como muchas películas de hoy en día, con la sensación que con esos mimbres se podría haber hecho mejor. 
Creo que hará pasar un buen rato a sus lectores, porque se merece al menos tener gente que durante un rato se evada en sus páginas y nos transporte a las viejas historias de piratas como a lo mejor del cine negro.

Para acabar, decir en descargo de la novela que no busca ser original, busca entretener. Quienes busquen originalidad, pueden probar con Las mariposas aletean tres veces al atardecer. Ahí sí que me se me fue la pinza.

Un abrazo, blogonautas :)

lunes, 21 de enero de 2013

Otra más.

Os traigo una nueva reseña sobre Las mariposas aletean tres veces al atardecer. Otra positiva, además. No esperaba el éxito de la micronovela. Ayer por la noche, sin ir más lejos, estaba la octava más vendida en Ciencia ficción.
Estamos ante una micronovela narrada en tercera persona, que se aleja de lo que leo habitualmente, pero no por ello me ha dejado indiferente.
Sí que es una novela que podríamos situar "fuera de lo común", cargada de situaciones irreales e incluso surrealistas, pero ahí reside su encanto. Narra las vivencias de Horace, un hombre que despierta de repente en un sitio desconocido y no recuerda su vida anterior, quien es, ni como ha llegado ahí. En una estructura esquemática, en cada capítulo vuelve a despertar y descubre nuevos elementos que le ayudan a recordar. De este modo se conforma casi como una estructura ordenada hacia atrás en el tiempo: a cada capítulo retrocedemos en la historia para saber que ha ocurrido.
El estilo del autor es muy bonito y cuidado, cargado de un tono onírico que aporta al relato toda esa atmósfera de vivir un sueño. El diálogo es prácticamente inexistente, casi todo se muestra a través de las acciones del protagonista, del que poco sabemos hasta el final.
Dicho protagonista durante toda la novela se siente perdido porque no sabe donde está ni porqué, no sabe si está soñando, si esta muerto...y en parte el lector también puede sentirse perdido por ese ambiente tan etéreo, que puede llevar a confusión.
El final es sorprendente, futurista. Me ha resultado de lo más original y nada predecible.
Como extra decir que encontramos diversas referencias literarias (incluso un autor muy conocido), algo que al menos a mi siempre me hace ilusión.
En definitiva, una novela muy corta, con buen ritmo, con situaciones oníricas e irreales que transporta al lector al mundo de los sueños.
Gracias a la administradora de Lost World por la reseña. Os dejo un enlace a su blog, por si os apetece pasaros: http://lostworldparadise.blogspot.com.es/2013/01/resena-las-mariposas-aletean-tres-veces.html

Un abrazo, blogonautas ;)


miércoles, 16 de enero de 2013

Hambrientas mariposas.

Es curioso, pero el intento de novela más corto y el que menos me costó escribir, es el que tiene un mayor éxito. La micronovela Las mariposas aletean tres veces al atardecer tiene un ritmo de ventas muy bueno -al menos eso creo-, con uno o dos ejemplares al día. Además, recibe excelentes críticas, ya van cinco en Amazon. El caso de Mlila, usuaria de ForoKindle y del gigante americano. Os dejo su opinión:

Esta tarde he terminado de leer este relato largo - novela corta y me ha gustado mucho. Mucho, mucho.
Tiene una lectura sencilla y está muy bien escrito. Además el estilo, a base de frases cortas, da una sensación de desasosiego que transmite muy bien las sensaciones que está experimentando el protagonista. No sé explicarlo muy bien, a mi me transmitía rapidez y reflejaba muy bien lo que estaba viviendo el prota.Como los capítulos son cortitos, es muy ameno de leer y no puedes dejarlo porque quieres saber que es lo que está pasando. Lo recomiendo bastante, creo que merece la pena porque tiene un final sorprendente y se puede leer en una tarde. Lectura muy recomendada para leer entre libros más largos o pesados.


Un abrazo, blogonautas.

miércoles, 9 de enero de 2013

Un gato de buen apetito.

Además de novelas, hace ya un tiempo que, de vez en cuando, me da por escribir relatos. Aquí uno más:

Un gato de buen apetito

El hombre camina despacio, con pasos lentos y arqueados. Observa el horizonte con cierta indiferencia, como si la belleza del mundo le diera igual. Nada de cuanto le rodea parece turbarle. Frente a él se extiende un amplio parque de verde hierba primaveral. El aire huele a humedad, a naturaleza, a vida. 

A esa hora previa al ocaso, los cielos han comenzado a inflamarse, cambiando el azul cristal por un tono rojizo. A los oídos de nuestro protagonista llega el canto de los pájaros mezclado con el cuchicheo de parejas de enamorados y el rumor de conversaciones surgidas de los labios de madres vigilantes. Sus hijos, en su mayor parte renacuajos sin dientes ni pelo, disfrutan del discurrir del tiempo, ajenos todavía a él. Su mayor preocupación es esquivar las miradas vigilantes de sus progenitoras para, en cualquier descuido, llevarse a la boca arena y gusanos como si éstos fueran el más suculento manjar.

Sentado en un banco alejado del tumulto, el hombre analiza la escena con frialdad. Su aspecto recuerda al de un viejo poeta, si acaso existe un traje acorde a semejante definición. En realidad, si uno se detiene con interés en sus rasgos, bien podría identificarlo como el Rey de los Poetas. Tiene los ojos cansados, vidriosos, acunados por ojeras malvas. Ojos de quien ha llorado muchas veces en la realidad y en la ficción. Ojeras de quien ha pasado miles de noches en vela, recitando elegías por amores reales e inventados. También sus labios parecen desgastados por años y besos. Se apoya en un bastón construido en una rama cualquiera de un distinguido árbol —todos, a su modo, lo son—. Acorde al conjunto, como una nota sigue a otra en un pentagrama, el tipo viste un ajado conjunto gris de pantalón y americana.

—Hola, buenas tardes.

Una voz chillona, sonora. El individuo busca a su dueño, pero allí no hay nadie.

—¿Perdón? —pregunta al aire, confuso.

—Buenas tardes, he dicho.

Nuestro protagonista, al volver la cabeza de nuevo, encuentra en el reborde del banco, manteniendo el equilibro cual funámbulo profesional, a un gato negro de espeso y cuidado pelaje. Tiene unos ojos tan verdes como la hierba. Quizá más brillantes, seguro más siniestros. 

—¿Has dicho algo…? —pregunta sin convencimiento.



¿Un gato parlante? ¿Me estaré volviendo loco?, se pregunta. Hasta ahora no ha notado ningún síntoma, pero la vejez se guarda ciertas sorpresas.

—He saludado, y con esta van ya tres veces. Rogaría, si no es mucho pedir, un poco de educación por su parte.

—¿Me hablas a mí? Tú, un gato… ¿puedes hablar?

El animal entrecierra los ojos, se lame los bigotes.

—¿No es evidente? Y sí, por supuesto que le hablo a usted, ¿acaso ve a alguien más por aquí?

El no reconocido Rey de los Poetas sujeta fuerte el bastón, suspira, barre con la mirada los alrededores en busca de algún gracioso y, cuando corrobora su soledad, responde:

—¿Cómo es que puedes hablar?

El gato hace un gesto que recuerda a un encogimiento de hombros.

—Aprendí. Todo en este mundo puede aprenderse, sólo se necesita esfuerzo y tesón.

—En eso tienes razón, señor gato.

—Oh, por favor, no me llame usted así, tengo nombre, ¿sabe? Me llamo Rosencrantz. Nunca he entendido muy bien la pasión humana de catalogarse con distintos nombres, pero qué le vamos a hacer, a fin de cuentas yo soy un gato.

Nuestro protagonista da su nombre al animal.

—Bueno… —continúa, aunque no sabe bien cómo hacerlo—, ¿y qué te trae por aquí?

Sólo hay un instante de duda.

—Vengo todas las tardes. En este parque encuentro comida. Nunca falta. Digamos que es mi restaurante particular.

El tipo asiente, entregado a la locura representada en aquel diálogo entre hombre y bestia.

—¿Qué sueles comer? Tal vez pueda ayudarte.

El gato enseña los colmillos, abre mucho la boca, se relame. Luego da unos pasos, colocándose detrás de nuestro protagonista.

—Oh, de todo un poco —introduce—. Pájaros, peces… —Hace una pausa, sigue—: niños, hombres…

Una mirada de confusión, de sorpresa. A nuestro protagonista le parece advertir una mueca similar a una sonrisa en el rostro del gato, aunque casi no tiene tiempo de verla, pues de pronto se encuentra en un lugar oscuro y húmedo: el estómago del animal.

En lo alto, el crepúsculo campa ya a su anchas, rojizo y violento como el fuego. A él no le importan lo más mínimo los gatos antropófagos ni la desaparición para siempre del no coronado Rey de los Poetas. 

El ocaso es, aunque no le guste reconocerlo, un ferviente admirador de Hamlet.

martes, 8 de enero de 2013

Ciudad de Piedra.

Navegantes del vasto imperio, bienvenidos. Hoy vuelvo a vestir el blog de estreno. Con un par de meses de retraso con respecto a la fecha en principio establecida, he subido a Amazon la que originalmente es mi segunda novela (en orden cronológico). El último retraso se debió a una nueva oferta editorial, oferta que al final decidí rechazar. Después de una experiencia en papel bastante positiva pero con poquísima repercusión, decidí que o bien la editorial apostaba por la novela (con su promoción adecuada) o bien pasaba de todo y me vendía al gigante digital. Entre el diez por ciento y los pocos recursos de las editoriales pequeñas y medianas, me sale más a cuenta. Ya habrá tiempo de reeditar en papel si la cosa progresa y despega. Por ahora, vamos a hacerlo así. Os dejo información y enlaces sobre la novela.





Título: Ciudad de Piedra.
Autor/a: Raúl Frías.
Año: 2013.
Nº de páginas: 250 páginas.
Precio: 2,06 €.
Editorial: Amazon.
Temática: Misterio, aventuras y negra.
Sinopsis: 

Enlace Abretelibro

Enlace Amazon

Por cierto, el otro día se cumplió un año desde la apertura del blog. Trescientos sesenta y cinco días después, somos cuarenta y cuatro seguidores y casi seis mil visitas. No está nada mal. Tengo que pensarlo, pero habrá que hacer algún regalito para celebrarlo, ¿no? Os mantendré informados.

Un abrazo, blogonautas.