miércoles, 21 de enero de 2015

A través del espejo

Por una razón muy sencilla, básicamente porque me da la gana, he decidido colgar la novela de manera gratuita. Si os gusta, sólo os pido que comentéis, aquí y en Amazon a poder ser. También, si os veis generosos, podéis comprarla a posteriori, pero no es muy necesario porque dinero da poco, para qué nos vamos a engañar. Hala, a disfrutar del viaje. Aviso de antemano de que no, no iba de tripi cuando la escribí.

Un poco de información y el enlace, claro.



Sinopsis:

Un viaje onírico al mundo tras el espejo. Una odisea personal en busca de superar viejos fantasmas, de conocerse a uno mismo. Una travesía imposible por paisajes irreales, oníricos, donde la lógica no existe y las cosas no siempre son lo que parecen. ¿Te atreves a cruzar al otro lado?

viernes, 16 de enero de 2015

El señor de los anillos

Me retracto. Os dije que iba a empezar el año con un Reverte. No es así. Después de sufrir el antojo de ver la trilogía de El señor de los anillos, cómo no, me han entrado ganas de leer los libros. Nunca me entusiasmaron (es la tercera vez que los leo), pero leyéndolos con calma, degustándolos, se disfrutan más. Ya llevo un tramo del primero, que sirve como presentación de la historia.

Luego vendrán los siguientes. A poder ser, del tirón. También sigo dándole vueltas a mi primera novela de 2015. Sigo en crisis creativa. A medio camino entre el desánimo y la vagancia. Necesito leer unos cuantos libros, a ver si alguno me devuelve la inspiración. Cuando llegue, estaré con ganas. Como diría alguno (o no), me sobran ganas pero me faltan ideas. Ahí ando, entre lectura y lectura, enfrentado al papel en blanco que, por ahora, sonríe. Quizá vengativo, tal vez nervioso, sabedor de que un día, como ya lo hizo varias veces en el pasado, caerá derrotado.

¨Me hace feliz que estés aquí conmigo. Aquí, al final de todas las cosas¨.



Un abrazo, blogonautas.

lunes, 5 de enero de 2015

Propósitos de año nuevo

Hola a todos, blogonautas.

Hace mucho desde la última entrada aunque, por desgracia, tampoco he tenido gran cosa que contar. Sigo exiliado en Londres, ciudad que cada vez siento más como mi casa. No es fácil adaptarse a otro país, otras costumbres e idioma, pero cuando lo haces, no vuelves a echar de menos lo dejado atrás, que es mucho, por otro lado.

Como acabamos de estrenar año, me he propuesto varias cosillas. El balance de 2014 es muy bueno. Tengo un trabajo que me deja tiempo libre, que no es duro y que, encima, me da un muy buen sueldo. Mi nivel de inglés es más que aceptable y tengo una estabilidad que tranquiliza.

Pero hace mucho que no escribo y eso es algo que está en mi debe. El 2014 ha sido productivo, pero sólo en su primera mitad, después, casi nada. En este nuevo año mi idea es escribir al menos dos novelas y terminar una que tengo empezada y bastante avanzada. Seguiré publicando en Amazon y, tal vez, alguna la suba de manera gratuita. Nunca fue por el dinero, sino por los lectores. También tengo intención de leer al menos 50 libros. No me pongo un número más alto porque me cuesta mucho decidirme. El primero del año va a ser un Reverte: La piel del tambor.

Hablando de escritos propios... En los últimos coletazos de 2014 me dio por la ciencia ficción apocalíptica y, encantado, he decidido probar con una novela de dicha temática. Admito que no tengo muy clara la historia: habrá mucha improvisación, como en mis mejores tiempos. Como regalo de reyes me he comprado un teclado en español para el Macbook Air (un día he de hablar de esta pequeña joya, la mejor herramienta para un escritor). Estaba acostumbrado al inglés, cierto, pero la combinación de teclas me tenía un poco harto y, no olvidemos, soy un escritor en español. Así es todo más cómodo.

Por último, añadir que me gustaría tener el blog algo más actualizado, pero eso lo dejo para el Raúl del futuro. Ya se irá viendo sobre la marcha. Ojalá pueda daros un poco más la lata.

     Bienvenida de nuevo, Ñ.

Nada más. Salud y libros, blogonautas.