jueves, 27 de marzo de 2014

Más diálogos.



"––Es difícil saber si es una decisión correcta o no. Sigo pensando que eres una mujer maravillosa. Por otro lado, tal vez tengas razón. Tengo la sensación de que nunca seríamos felices. No del todo, al menos. Quizá lo fuéramos de alguna forma poco definida y estoy convencido de que nuestra vida no sería miserable. Tendríamos hijos, una casa, un coche. Esas cosas. Pero a mí no me interesa eso. Lo sé muy bien. Las leyes sociales nunca me han gustado. Sus imposiciones. Creo que he nacido para sufrir, para ser desgraciado. Hay gente así, empeñada en complicarse la vida. Me temo que yo soy uno de ellos. Eso que tú definiste como especial es, en realidad, una tara".

Aprovecho para decir que ya he superado las 40.000 palabras y las 100 páginas a Word. Aún queda bastante, pero la cosa está avanzando a un ritmo razonable, más teniendo en cuenta lo ocupado que ando. No doy fechas, pero antes del verano debería estar acabada y rematada.

Un abrazo, blogonautas.

miércoles, 26 de marzo de 2014

Fragmentos.


"Luis calla, esta vez con motivo. Ha llegado al final de la historia, que Tristán trata de analizar. El mensaje ha calado en su interior. La metáfora es clara pero, de todos modos, quiere desgranar el contenido, sacarle el máximo jugo. El náufrago tiene los ojos achinados, incomodados por la nube de humo formada a su alrededor. El ático huele a tabaco y a café. También a lluvia, aunque hace ya unas horas que no cae una gota.
––Creo que lo he entendido. Es una metáfora sobre el tiempo y el mirar adelante. No hay que estancarse en el pasado, creer que lo que teníamos era lo mejor. El futuro, a veces, nos depara agradables sorpresas. Bien sea en una película o en unos labios de mujer. Pero, para lograr alcanzarlas, antes debemos enterrar el pasado y apostar por el mañana ––explica Tristán, más para sí mismo que para su compañero de clase."

miércoles, 19 de marzo de 2014

Carpe diem 2.0

El otro día me di cuenta de que en dos meses cumplo 28 años. Eso me hizo pensar en mí mismo, en mi vida. Como cualquiera, supongo, también tengo miedo al paso del tiempo. A envejecer. Al final ineludible que siempre llega. Pensé en lo que quizá debería ser y en lo que soy. La sociedad me dice que a esa edad debería tener un buen trabajo, estable, tal vez estar casado, esperar el primer hijo. Puede que incluso tenerlo. O, al menos, tener una relación estable. Ahí quedan los parámetros sociales. Esa espada de Damocles que es el bisturí social al que, de una forma u otra, todos estamos sometidos.

Luego, claro, me tocó analizarme. Nada de psicoanálisis, con un simple vistazo por encima fue suficiente. Ni tengo un trabajo asociado a lo que he estudiado ni novia formal ni algo semejante a ganas de formar una familia. Soy camarero, hace poco empecé un nuevo trabajo, vivo en el exilio londinense. Las mujeres vienen, en ocasiones se quedan un tiempo pero, tarde o temprano, siempre se marchan. A veces con una sonrisa en los labios, otras con un simple portazo.

Me imaginé a mí mismo embutido en un traje, yendo a la oficina, al periódico de turno o a un colegio. Me imaginé una casa con niños, una esposa que me esperara con una sonrisa en los labios. Me imaginé haciendo eso durante los próximos treinta años. ¿Sabéis qué sentí? Ganas de pegarme un tiro. Nada de eso va conmigo. Lo mío es acabar en un ático neoyorquino, rodeado de libros, escribiendo novelas día y noche. ¿Un sueño imposible? Tal vez. Pero uno debe perseguir sus sueños. Siempre, sin desfallecer. Tampoco hay prisa.

¿Soy feliz? Me pregunté. Sí, lo soy. Sin dudarlo. Siempre echas de menos cosas. Amigos, familia. Algunas pieles, ciertos ojos verdes. Lo llamo La melancolía del escritor. Si no hay nada a tu espalda, nada por lo que mirar atrás y suspirar, ¿para qué escribir? Lo importante, creo, es mirar adelante, sobrevivir y disfrutar del día a día. El mañana, bueno, no conviene descuidarlo, pero es demasiado intangible, vacilón, peligroso. Uno no puede vivir pensando en el mañana porque, sencillamente, puede que nunca llegue.




¿Entonces? Entonces llegué a una conclusión muy clara y contundente. Mi respuesta a todo esto es que la sociedad se puede ir a la mierda. No me interesa su oferta. Puede que alguien sea feliz con la que debería haber sido mi esposa. Que tenga los que deberían haber sido mis hijos. Me alegro por él y le estoy muy agradecido por liberarme de semejante responsabilidad. Si un día nos conocemos, no dudaré en invitarlo a una cerveza.

martes, 18 de marzo de 2014

Carpe Diem.

Yesterday was my first day in my new job. I changed my role and the place. One club for another one, but there are some differences between them. I enjoyed my time in Miabella and I will be always grateful with those guys. I've met wonderful and kindly people. People who took care of me and showed me that if you want you can break any wall. At the beginning my english was terrible, I couldn't make proper sentences. I didn't use the right verbs and bla, bla, bla. And anyway They hired me. I'm telling you, my blogonautas, They are really nice people. But I felt I needed to change. I wanted to develop myself. Grow up. Mostly because now my english It's not amazing at all but at least is fluent and good enough. So I just moved my ass a little bit and I found a job opportunity in a big and famous club in London. If You have been in this city or lived here for a while You have to know it. I'm working in Heaven. And yes, yesterday was my first day and trust me it was fucking busy and hard. I was in the busiest bar of the club. In fact, I was the second one who did a trial there. The first one was there for an hour and then he left because it was so stressful. But I survived. I started pretty nervous. Really nervous. There were customers everywhere. At the same time. In front of me, behind me, around me. Everywhere. It was crazy. But yes I survived and I'm really happy about that. I think it is a good change, a good chance for me. The next step. Just keep moving and go ahead.

London, maybe the worst city in the world but at the same time you cannot avoid be in love with her. Why? I don't know the reason. It is hard to explain. I guess It is just my city.


martes, 11 de marzo de 2014

Próximas lecturas.

Últimamente estoy comprando libros. Me apetece, los echo de menos. En España tengo muchísimos y me gusta leerlos, ver las anotaciones que hice, recordar pasajes que me inspiraron... Esas cosas. En Londres, por cuestión de espacio y tal, he tirado de Kindle (bendito sea) hasta ahora. Sin embargo, necesito libros en papel. Aunque sea de vez en cuando. Los compro en inglés, por aquello de seguir progresando con el idioma y porque, básicamente, están mucho más baratos. Por lo que en España cuesta una novedad, aquí me compro 5 ó 6 en las típicas librerías de viejo. Como soy un poco masoca -también estoy haciendo la colección de su bibliografía-, he decidido intentar terminar los dos libros de Murakami que, en su momento, tuve que abandonar. Hablo de Crónica del pájaro que da cuerda al mundo y Norwegian wood. También he comprado Espía de Dios, de Juan Gómez Jurado; The elephant vanishes, de nuevo de Murakami; Sueño profundo, de Banana Yoshimoto y El mapa y el territorio, de Houllecbeq, un autor a quien hace tiempo que quería leer.




Por ahora, lo dejo ahí. Tengo para un tiempo con estos y, además, tengo empezado Las sirenas de Titán, de Vonnegut, en el Kindle. De igual modo acepto recomendaciones, por si alguno se anima a dármelas.

Un abrazo, blogonautas :)