viernes, 6 de febrero de 2015

Más de tres años...

Acabo de darme cuenta de que el blog cumplió tres años el pasado siete de enero. Que se dice pronto. Por aquel entonces, sólo había escrito y publicado una novela (Noctalia), estaba corrigiendo Ciudad de Piedra y comenzado con El sueño de la mariposa. Por aquel entonces tenía veinticinco años, quizá un poco más de pelo, algún kilo más que ahora y muchas más ganas e ideas.

Hoy voy ya para veintinueve, El sueño de la mariposa lleva tiempo en el mercado y, a ella, le siguieron varias más: A través del espejo, Las mariposas aletean tres veces al atardecer, Fuera de órbita, El viaje del hombre que no quería viajar... Además de varios relatos. Mi vida ha cambiado mucho. Vivo en otro país, hablo otro idioma, me dedico a otras cosas, en fin, que en poco o nada me parezco a ese Raúl que comenzaba en esto de la literatura allá por el lejano dos mil diez.

Ya no quiero ser escritor. Hace tiempo que dejé de querer serlo. Entendiendo escritor como aquel que se gana la vida escribiendo novelas. Me sigue apasionando escribir, claro. Pero, incluso, alguna vez, me he planteado dejarlo. Colgar la pluma y dedicarme a otras cosas. Sin embargo, supongo que, aunque lo deseara con todas mis fuerzas, el gusanillo de la escritura volvería y me iría comiendo por dentro hasta que no tuviera más remedio que regresar al papel en blanco.

Sé que soy mejor escritor que entonces, cuando cada párrafo requería de trabajo y esfuerzo. Ahora es todo más fluido. Quizá por la práctica y, sobre todo, por las novelas leídas, que han aportado un buen bagaje durante estos años, principalmente porque han sido muchas. Desconozco el número, pero es en verdad amplio. Creo que estoy más orgulloso de lo leído que de lo escrito.

Como decía, hace mucho que enterré el sueño literario de jugar la champions con el Barsa. Ahora prefiero disfrutar en un equipo pequeño, donde no tengo presión y puedo seguir haciendo lo que más me gusta a mi aire. De ahí mi idea de regalar las próximas novelas que escriba como ya he hecho con A través del espejo, cuya acceso a la descarga gratuita podéis encontrar un poco más abajo.

Os dejo unas fotos, ya que Murakami ha publicado el suyo, de mi viejo escritorio y ordenador (estaba hecho polvo el pobre) y del actual. Me pasé a Apple, sí, y, he de añadir, estoy muy contento con el cambio. Adiós Windows.



Esa calavera es un recuerdo, no os penséis que me va lo satánico.

Nada más, ya vale de dar la lata y de nostalgias por hoy. Un abrazo, blogonautas.

1 comentario:

  1. Como decía, hace mucho que enterré el sueño literario de jugar la champions con el Barsa. Ahora prefiero disfrutar en un equipo pequeño, donde no tengo presión y puedo seguir haciendo lo que más me gusta a mi aire...
    Un texto con el que me siento al 100 % identificado y que, todo hay que decirlo, me costó un poco más de tiempo llegar a él, comprenderlo que tú. "A mi aire", ahí está la clave de la felicidad del escritor. No creo que dejes de escribir. Ves que progresas, que vas hacia adelante, aunque delante no haya nada.
    Un abrazo.

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