martes, 18 de septiembre de 2012

Hasta siempre, don Santiago.

Mi más sentido pésame por la muerte de un ilustre como Santiago Carrillo. Un político de verdad, de los que ya no quedan. Líder en épocas difíciles y figura relevante contra el franquismo. También en la transición, por supuesto. Nos veremos en el Infierno, camarada.

Le debo un whisky.




3 comentarios:

  1. ¿No tienes la sensación de que con este tipo de gente se cierra un ciclo, una manera de vivir, una manera de hacer política?
    ¿Los de ahora son mejores?
    Un abrazo, Raúl.

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  2. Se cierra una etapa. Estoy de acuerdo, Igor. La transición ha muerto, valga la expresión. Los de ahora son mucho peores. Carrillo tuvo sus luces y sus sombras, pero su forma de entender la política era mucho más sincera, más idealista; ahora sólo quieren robar allí donde pueden y ganarse un sueldo vitalicio. Vamos, que son unos ineptos.

    Otro para ti, amigo.

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  3. Una puntualización: nunca hubo una transición, lo que hubo fue una transacción.

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